viernes, 27 de abril de 2012

Los supermercados de Brasil también quieren las confecciones peruanas


Marcas se suman a lista de otras empresas brasileñas que hacen negocios con sus pares peruanos. Quieren reemplazar a los proveedores asiáticos

Brasil
AZUCENA LEÓN

El gigante brasileño, Pão de Açúcar, la tienda por departamento Bernambucanas y las sucursales de Walmart y Carrefour que operan en Brasil buscan sumarse a la larga lista de marcas mundiales que hoy tienen una alianza con las principales empresas del sector textil-confecciones para que los provean de prendas para damas, caballeros y niños.
Antonio Castillo, consejero comercial del Perú en Brasil, señaló que los brasileños quieren sustituir parte de las importaciones que realizan del Asia y aprovechar los beneficios del acuerdo de complementación económica N°58, que nos permite ingresar sin pagar aranceles a ese país. “El Perú empieza a cosechar lo sembrado, pues el trabajo que han realizando los confeccionistas peruanos con las grandes marcas brasileñas, nos ha colocado en el ojo de los jugadores de ‘retail’ más importantes de Brasil”, afirmó.
Dijo que a este nuevo nicho (que apunta a un consumidor masivo) se llegaría con una oferta distinta a la que se atiende actualmente a los sectores A y B, que son los que han sustentado el crecimiento de nuestras exportaciones en ese mercado los últimos tres años. “Esto no implica abandonar el segmento premium. Por el contrario, significa ampliar nuestra participación a otros rubros con prendas que pueden elaborarse con algodón upland para tener precios más competitivos”, explicó.
Indicó que el interés de estas firmas es tan grande que han pedido ruedas de negocios con los principales proveedores peruanos en el más breve plazo. “Pão de Açúcar es uno de los más interesados; esperamos reunirnos en julio”, anotó.
Edson D’Aguano, director de Consultive Holding, compañía que representa a marcas brasileñas de la talla de Brooksfield, Vila Roma y Ellus, confirmó que el interés de trabajar con proveedores peruanos va en ascenso. No obstante, indicó que si los confeccionistas desean seguir creciendo deben cumplir con los tiempos de entrega. “Un incumplimiento puede echar por la borda lo logrado”, advirtió.
¿SEGUNDO MERCADO?
El crecimiento que han mostrado nuestras exportaciones de confecciones a Brasil es exponencial. Según Castillo, los envíos aumentaron casi 6 veces, al pasar de US$7 millones a US$107 millones entre el 2006 y 2011.
Para este año el objetivo es llegar a los US$150 millones y para el 2015 bordear los US$500 millones, con lo cual Brasil se convertiría en nuestro segundo destino. ¿Pero esta es una meta real cuando el fantasma del proteccionismo también este presente en Brasil? Castillo dice que sí.
Aclaró que las salvaguardias que aplicaría el gobierno de Dilma Rousseff afectarían a los exportadores que tienen un precio predatorio y que amenaza la industria brasileña. “Nosotros tenemos los precios más altos y lejos de amenazarlos los complementamos. Además queremos comprar algodón upland de Mato Grosso para atender la demanda de los segmentos masivos”, acotó.

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